Palabras

 

¡¡Cuanto tiempo!!

Gracias amigos sinónimos por recordarla: Excelente, Estrella, Feliz, Azul, Celeste, Diosa Némesis, Inconmensurable, Diva, Brillante, Princesa, Prodigiosa, Afortunada, Amor, Sonriente, Próspera, Luminosa, Hechicera, Musa, Faraona, Reina, Dulzura, Primavera, Excelentísima, Magistral, Gloriosa, Espiritual, Fulgurante, Deidad, Sublime, Brutal, Colosal, Paciente, Querida, Lectora y Reina Mora.

Gracias a vosotras, las palabras aquí usadas; gracias a las comas, las que dividen las frases, que te gustan sin ser autónomas, no te las comas. Y por supuesto, gracias a ti. Te dejas caer al Muro de Mark, colchón eterno desvanecido por el tiempo; tapiz de Palabras elegidas, combinadas y cosidas con hilo de seda cuántica para tu alma. Testigo de nuestra diversidad, de nuestra polaridad. Juntos unidos formamos el Todo sin darnos cuenta. Por tanto admiremos a quien en medio va a tientas. Sirven para nuestro descanso, para nuestra paz; yo las escribo, tú las leerás. Algo reiterativas, pesadas, extensas y con policromías, pero son nuestras, tuyas y mías, por nadie más comprendidas. Y sí, son queridas, por nuestra dicotomía.

De la pantalla a tus ojos, dulces son las que viajan, te abrazan, te besan y te ansían. Las de Marea te cantan, te arrullan, te arropan, te abrigan, y te miman; otras te animan. Todas desean cautivas tu ferviente admiración. Estáticas, ingrávidas, incoloras, inodoras, insípidas y asépticas se sitúan frente a tu rostro para que las veas, y se te gustan las digieras. Y te gusta cómo saben, cómo crujen, cómo suenan; cómo huelen, cómo ensalzan y hasta cómo enervan.

Palabras que bailan en tu cabeza y te gustan todas, pero mucho más… las que resplandecen brillantes, las que siempre están presentes, en tu ensalada; sobre la lechuga aceitada, la oliva sin hueso y la lentejada. Ahí descubres a Cristalino y justo encima a Purpúreo, las dos te alocan. Ambas atrapas con tu rejilla Violeta tirando a Rosa y te las llevas a casa. Dormirán donde dormían las otras. Te llevaste Lata, Saco y Taburete al punto limpio, era para dejar sitio. Te renuevas y te adueñas; respiras hondo y te adoras; sonríes porque te calmas.

Las otras palabras también están apartadas para ti, para cuando quieras que vibre tu oído, las puedas recordar aquí.

Es.Fe